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sábado, 9 de julio de 2016

Viviendo en la carreta del desarrollo del país: A dos puyas frenadoras de la laboriosidad salvadoreña.

Los salvadoreños desde hace varios años estamos viviendo a dos puyas nuestro desarrollo del país, antes de la firma de los acuerdos de paz, las dos puyas de este escrito comienzan desde 1979, con las juntas revolucionarias de gobierno, lideradas por la juventud militar, después los gobiernos del PDC, al mando de Napoleón Duarte, devastando la producción agroindustrial, nacionalizando el comercio exterior y la banca nacional.  La segunda puya impidiendo la recuperación económica con la destrucción de la producción económica por parte de la guerrilla del FMLN.  Y aun después de la firma de los acuerdos de paz en el 2009, pasamos de un extremo a otro, elegimos a una de las puyas frenadoras del desarrollo económico…… Al partido político FMLN, como administrador del gobierno central y desde entonces, nos están imposibilitando el desarrollo innovador del comercio, de la industria, de la inversión…… Cobrando y creando impuestos, hasta más no poder para los proyectos de desarrollo social, dicen que a la fecha han creado 22 nuevos impuestos desde que asumieron el mando gubernamental y continúan proponiendo, sin importarles la competitividad de la economía salvadoreña como único creador del desarrollo humano y riqueza, a cambio de lo conquistado: El desarrollo social.

Los efemelenistas desde el gobierno, no dejan trabajar a los empresarios, acosándolos constantemente en los mítines de Gobernando con la Gente y en otros foros de talla de izquierda, llamándolos golpistas y otra clase de similitudes.  Además, les suspende los diálogos para mejorar el ambiente para hacer negocios, hacen caso omiso de las propuestas de ANEP para mejorar la seguridad pública, de las propuestas para optimizar la economía e inversión y la lista perseguidora al empresariado, no descansa y continua y etc…… Sin ponerse de acuerdo sobre ningún tema propuesto y sin lograr desafiar los problemas del endeudamiento y despilfarro gubernamental.

A pesar del acoso gubernamental, los empresarios no dejan de trabajar sus empresas porque saben cómo generar riquezas para continuar invirtiendo en el país porque están identificados con El Salvador, a pesar de las puyas desesperantes del gobierno del FMLN para que desistan y flaqueen.  El empresariado entiende que mejorando la inversión en el país, mejorara el bienestar de la familia trabajadora, generara mayor recaudación de impuestos, dará mayor cobertura a los programas de responsabilidad empresarial, mejorara los estudios académicos, abrirán empleos innovadores y etc……
A pesar de tanta puya negativa gubernamental que vivimos dentro de la carreta del desarrollo del país, los criminales pandilleros Mareros, hacen de las suyas, actuando como puya aniquiladora de la juventud talentosa que destaca en cualquier actividad de su localidad, ya sea como mentes brillantes en los estudios académicos, excelentes atletas deportivos o líderes comunales y etc……  Todo joven destacado ha sido aniquilado de sus barrios, sus catones y sus colonias porque dijeron un NO al ingreso de las pandillas, muy a pesar de ello, la juventud salvadoreña persevera en su lucha por destacarse en lo académico y lograr su desarrollo humano y alcanzar un empleo que le dé su estabilidad laboral que le permita crecer profesionalmente y por ende destacar al país en el mercado mundial.
Todo lo negativo que acarrean las dos puyas frenadoras del desarrollo del país, en el estudiantado como en el empresariado salvadoreño, atrapándolos en la telaraña de la extorsión de las puyas, una por conquistar el desarrollo social y la otra imponiendo su matonería de sobrevivencia criminal.  La sociedad salvadoreña, no flaquea y lucha por mantener el idealismo y optimismo inquebrantable de salir adelante y brillar como sociedad redentora de las libertades individuales como único pensamiento para obtener el broche de honor: Sentirnos orgullosos de ser pobladores del terruño pipil, a pesar de las inseguridades en que vivimos dentro de la carreta del desarrollo del país…… Nos sentimos salvadoreños.